¿Cómo es un proyecto de software a medida con nosotros?
Empieza con una llamada para entender cómo trabajas, sigue con el diseño de las pantallas antes de programar, el desarrollo por partes, las pruebas con tu equipo y la formación. Un asistente de IA sencillo está en 3–6 semanas y un TPV a medida en 6–10 semanas. Cuando la herramienta ya funciona, seguimos a tu lado.
Antes de nada: ¿hace falta software?
Hay veces en que el problema no es la falta de una aplicación, sino cómo está organizado el trabajo: nadie es responsable de algo, las tareas se pisan o todo pasa por una sola persona. Construir software encima de un proceso que no funciona solo consigue que el desorden vaya más rápido.
Por eso, antes de proponerte nada, miramos si lo primero es ordenar el proceso. Si lo es, te lo decimos, aunque eso signifique que todavía no hay proyecto. Muchas veces, después de poner orden, lo que queda es un encargo más pequeño y más claro, o la conclusión de que una herramienta estándar bien configurada basta. Preferimos decírtelo al principio que construir algo que no vas a usar.
Cómo es el proyecto, paso a paso
1. Una llamada para entender cómo trabajas
Hablamos de tu negocio, no de tecnología. Qué se hace cada día, quién lo hace, dónde se atasca, qué programas usas ya (Holded, A3, Excel, WhatsApp, un TPV) y qué pasaría si mañana funcionara bien. Si lo que buscas encaja con alguna herramienta estándar, te lo decimos en esa misma llamada.
2. Diseño de pantallas antes de programar
Antes de escribir una línea de código, dibujamos cómo se verán las pantallas y cómo se pasa de una a otra. Lo revisas tú y, si puede ser, las personas que lo van a usar a diario: la dependienta, el jefe de almacén, el repartidor. Cambiar un dibujo es rápido; cambiar una aplicación terminada lleva mucho más trabajo.
3. Desarrollo por partes
No desaparecemos durante semanas para volver con todo hecho. Construimos primero la parte que más te duele y te la enseñamos funcionando; después vienen las siguientes y las conexiones con tus programas. Así ves el avance real y puedes corregir el rumbo pronto.
4. Pruebas con tu equipo
La aplicación se prueba con gente real y en condiciones reales: en una tienda con cola, en el almacén con el lector en la mano o con un grupo de alumnos. Es donde aparecen los detalles que nadie menciona en una reunión, como un botón demasiado pequeño para usarlo con guantes.
5. Formación y puesta en marcha
Tu equipo aprende a usarla antes de que sustituya a lo que había. Si hay datos que pasar desde Excel u otro programa, se migran y se revisan antes del cambio, para no empezar con listas incompletas. El primer día de uso real estamos pendientes, porque siempre surge alguna duda.
6. Seguimos contigo después
La entrega no es el final. Nos seguimos ocupando de la herramienta: alojamiento, copias de seguridad, actualizaciones cuando cambian los programas con los que se conecta y corrección de lo que falle. Y cuando tu negocio cambia (una tienda nueva, otra ruta, un curso distinto), la vamos adaptando contigo.
Cuánto se tarda
Depende de lo que se construya. Estos son los plazos habituales desde que cerramos qué tiene que hacer la aplicación:
- Un asistente de IA con tus documentos: 3–6 semanas.
- Un sistema de entradas y control de acceso: 4–8 semanas.
- Un TPV a medida: 6–10 semanas.
- Una app de pedidos para tus clientes: 6–12 semanas.
- Un control de producción con trazabilidad: 8–16 semanas.
Lo que más alarga un proyecto casi nunca es programar. Suele ser esperar decisiones, reunir datos que están repartidos o preparar contenido. Si tienes una fecha que no se puede mover (una temporada, una feria, unas fiestas), dínoslo al principio y planificamos hacia atrás desde ella.
Cómo preparamos el presupuesto
No hay tarifas cerradas ni cifras automáticas: cada presupuesto lo preparamos a mano, después de entender qué necesitas. Incluye el diseño, el desarrollo, las pruebas con tu equipo y la formación, y te explica por escrito qué queda fuera, como licencias de programas de terceros que ya pagas o hardware nuevo (tablets, lectores, impresoras). Como referencia, nuestros proyectos arrancan desde 5.000 €.
Por dónde empezar
Cuando quieras, pide tu presupuesto: cuéntanos con tus palabras qué te pasa y qué te gustaría resolver, sin necesidad de saber cómo se llama técnicamente. Si todavía no tienes claro qué necesitas, el diagnóstico de 5 minutos te ayuda a ver dónde se pierde más tiempo. Y si quieres saber quién hay detrás, lo contamos en sobre nosotros.
Preguntas frecuentes
No. Tú sabes cómo funciona tu negocio y eso es lo que necesitamos. Las decisiones técnicas las tomamos nosotros y te las explicamos en palabras normales; las decisiones sobre cómo trabaja tu equipo las tomas tú.
Antes de empezar. Nos cuentas lo que necesitas, hablamos y, si hace falta, vemos cómo trabajáis. Con eso te preparamos a mano un presupuesto por escrito, con lo que incluye y lo que no, para que decidas con calma.
Sí. Como se desarrolla por partes, ves y pruebas cada parte cuando está lista, en lugar de esperar al final para descubrir si era lo que querías.
Es normal: cuando se usa una herramienta a diario salen ideas. Lo hablamos cuando surja: te decimos si es un ajuste menor o una función nueva que conviene presupuestar aparte, antes de hacerla.
Sí. Una herramienta en uso necesita cuidados, y nos ocupamos nosotros: que funcione, que se actualice cuando cambian los programas con los que habla y que se corrija lo que falle. Si algo va mal, hablas con quien la ha construido.
Cuéntanos qué necesitas
Lo estudiamos contigo y te preparamos un presupuesto a medida, sin compromiso.
Pide tu presupuestoActualizado en septiembre de 2026