Punto de venta y eventos
Entran personas con entradas o abonos que no son suyos: cómo saber quién pasa de verdad por la puerta
Pasa porque el carnet o la entrada no dicen de quién son y en la puerta nadie tiene tiempo de comprobarlo: un abono se presta, una foto de un QR se reenvía y un pase infantil lo usa un adulto. Se controla con reglas en la puerta, con una plataforma de entradas estándar o con un sistema propio de QR y lector, que se construye en 4–8 semanas.
Llevo la tesorería de un club de fútbol de categoría regional; tenemos unos 600 abonados y sospechamos que cada domingo entran decenas de personas con el carnet de un amigo o con abonos infantiles. Los porteros son voluntarios y con la cola no miran nada. ¿Qué podemos hacer sin montar un lío?
Primero, mídelo: durante dos o tres partidos, que un voluntario cuente cuántos abonos infantiles pasan y compáralo con los que habéis vendido. Después, pon reglas sencillas: abono con nombre y foto, puerta separada para infantiles y un aviso claro de que el abono prestado se retira. Si queréis quitar la carga de mirar a los porteros, un abono con QR y un lector en la puerta hace el trabajo: el lector dice si el QR ya ha entrado ese día y qué tipo de abono es, y avisa si algo no encaja, por ejemplo un abono infantil. El portero solo tiene que mirar a la persona cuando suena el aviso.
¿Te pasa esto?
- Hay más gente en la grada de la que corresponde a los abonos y entradas vendidos.
- Ves abonos infantiles o de jubilado en manos de personas que claramente no lo son.
- El mismo carnet entra dos veces en un partido, pasándose por la valla.
- Circulan fotos de entradas con QR que se reenvían por WhatsApp.
- En la puerta, con la cola, los porteros dejan pasar sin mirar.
- No sabes cuántos abonados vienen de verdad a cada partido.
Lo que te cuesta
Cada persona que entra con un abono ajeno es una entrada que no se vende. Pero también cuesta en seguro y aforo, porque no sabes cuánta gente hay dentro, y en justicia con los socios que pagan: si prestar el abono sale gratis, la temporada siguiente renueva menos gente. Estima cuántas entradas se pierden por partido.
Un cálculo sencillo
20 personas por partido que entran con abonos ajenos o infantiles × 10 € de entrada = 200 € por partido. Con 15 partidos en casa, 3.000 € por temporada, además de no saber cuánta gente hay en la grada.
Calcula el tuyo con la calculadora de horas perdidasLas opciones, con honestidad
Tres caminos. El software a medida es solo uno de ellos, y no siempre el bueno.
Opción 1
Ordenar el proceso, sin software
Abonos con nombre y, si hace falta, foto. Una puerta o un carril solo para abonos infantiles y reducidos. Pulsera o sello para quien sale y vuelve a entrar. Un aviso visible de que el abono prestado se retira, y aplicarlo alguna vez. Contar en la puerta durante unos partidos para saber de qué tamaño es el problema. Es barato y cambia comportamientos.
Opción 2
Una herramienta estándar
- Eventbrite o Entradium. Para vender entradas con QR de un evento o partido suelto y validarlas con su app en la puerta, funcionan bien. Cobran por entrada y no están pensadas para abonos de temporada con tipos de socio y renovaciones.
- Apps de gestión de clubes deportivos. Si lo principal es llevar socios, cuotas y comunicación, una app de gestión de socios por suscripción puede bastar. Revisa si incluye validación en la puerta y si distingue tipos de abono al escanear.
Opción 3
Una herramienta a medida
Un sistema propio de abonos de temporada y entradas por partido con QR, con un lector en la puerta que dice si el QR ya ha entrado, qué tipo de abono es y avisa cuando algo no encaja, como un abono infantil usado por un adulto. Los datos de socios, ventas y accesos son del club.
Cómo se cuela la gente
Hay cuatro formas habituales, y casi ninguna tiene mala intención detrás. El socio que no puede ir y le deja el carnet a su cuñado. La familia que compra abonos infantiles para adolescentes que ya no lo son. La foto de una entrada reenviada a tres amigos. Y el que entra, sale a la valla y le pasa el carnet a otro por encima. En cada caso el problema es el mismo: la entrada no dice de quién es, o nadie lo comprueba.
A eso se suma la puerta. Con cientos de personas en diez minutos antes del pitido inicial, un voluntario no puede mirar cada carnet con calma. Si la comprobación depende de su ojo, en la hora punta desaparece.
Lo que puedes hacer sin tecnología
- Mide primero. Cuenta abonos infantiles y reducidos en la puerta durante dos o tres partidos y compáralos con los vendidos.
- Nombre y foto en el abono. Solo con que exista, disuade.
- Carril propio para infantiles y reducidos, donde el portero sí tiene tiempo de mirar.
- Sello o pulsera para salir y volver, y nadie reentra sin él.
- Una regla clara y aplicada: el abono prestado se retira. Basta con aplicarla un par de veces.
Lo que añade un lector
Un QR validado en la puerta hace tres cosas a la vez: impide que la misma entrada se use dos veces, le dice al portero qué tipo de abono tiene delante y deja registro de quién ha entrado. El portero deja de revisar a todo el mundo y solo mira cuando el lector avisa. Tienes el detalle de cómo se monta para un club en abonos y control de acceso para clubes y una visión general del sector en clubes deportivos.
Lo que hicimos en un club
Para un club de fútbol construimos la venta de abonos de temporada y de entradas por partido con QR, y el lector de la puerta que marca cuando una entrada infantil la usa un adulto. En fiestas y eventos el problema se parece, con la diferencia de que ahí suele venir de la mano del cobro en barra: lo explicamos en el efectivo de la fiesta no cuadra.
Un sistema propio de entradas y control de acceso se construye en 4–8 semanas. Lo ideal es tenerlo probado antes de abrir la campaña de abonos, no el día del primer partido.
Si quieres dar el paso en tu club, pide tu presupuesto: cuéntanos con tus palabras cómo funciona hoy la puerta y te preparamos una propuesta para vuestra temporada.
Cómo sería una herramienta a medida para esto
Plazo habitual de desarrollo: 4–8 semanas.
Un QR que solo entra una vez
Si el mismo abono intenta pasar dos veces en el mismo partido, el lector lo avisa en la puerta.
El tipo de abono, a la vista
Al escanear, la pantalla muestra si es adulto, infantil o reducido, con un color distinto, y el portero sabe qué mirar.
Aviso de uso indebido
Los abonos infantiles y reducidos salen con un aviso al escanear, para que el portero compruebe solo esos casos y no a todo el mundo.
Abonos y entradas en el mismo sistema
Socios de temporada y entradas por partido se venden y se validan igual, online o en taquilla.
Asistencia real por partido
Sabes cuántos abonados vienen cada jornada, por puerta y por hora de entrada.
Un ejemplo
Proyecto real
Abonos y entradas con QR para un club de fútbol
Para un club de fútbol construimos la venta de abonos de temporada y de entradas por partido con QR, y un lector para la puerta que avisa cuando una entrada se usa mal, como un abono infantil en manos de un adulto.
Preguntas frecuentes
Caso por caso: depende de los tipos de abono, del número de puertas y de si vendéis online. Pide tu presupuesto contándonos cómo gestionáis hoy abonos y entradas, y lo preparamos a mano para vuestro club.
No. Un móvil o una tablet con lector en cada puerta basta para validar QR. Los tornos solo compensan con mucho público y personal fijo en la puerta.
El primero que entra, entra; el segundo recibe un aviso de que ese QR ya se ha usado. Por eso el QR sin validación en la puerta sirve de poco.
No es obligatorio. El QR se puede imprimir en un carnet de plástico o en papel. Lo importante es que se escanee, no dónde vaya.
Mide tu caso antes de decidir
Pon tus números y mira cuánto te cuesta al año.
La solución, en detalle
Actualizado en septiembre de 2026