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Producción

No sabemos cuánto nos cuesta de verdad fabricar cada producto: cómo calcularlo sin volverte loco

No lo sabes porque el coste se calculó una vez, con precios de materia prima que ya han cambiado, y nadie apunta las mermas, las horas reales ni los paros de cada lote. Tienes tres caminos: un escandallo revisado cada trimestre, el módulo de fabricación de un programa estándar o un control de producción propio que registre consumos y horas reales, que se desarrolla en 8–16 semanas.

Tengo una pequeña fábrica de conservas con unas 20 personas. Ponemos los precios con un escandallo que hicimos hace años y sospecho que en algunos productos estamos perdiendo dinero, pero no sé en cuáles. ¿Cómo averiguo el coste real de cada producto?

Empieza actualizando el escandallo con los precios de compra de los últimos tres meses: solo eso ya suele dar sorpresas. Después, durante unas semanas, apunta en tres o cuatro productos lo que de verdad entra y sale en cada lote: kilos de materia prima, kilos de producto terminado, horas de las personas y tiempo de máquina. La diferencia entre lo teórico y lo real es tu merma y tu ineficiencia. Si lo haces bien a mano y ves que merece la pena tenerlo siempre, el paso siguiente es que ese registro se haga en planta con una tablet y el coste salga solo por lote.

¿Te pasa esto?

  • El escandallo tiene más de un año y los precios de la materia prima han subido desde entonces.
  • Pones precio a un producto nuevo sumando costes de memoria o por comparación con otro.
  • No sabes cuánta materia prima se pierde en cada lote entre lo que entra y lo que sale.
  • Las horas de las personas se reparten a ojo entre productos, o no se reparten.
  • A final de año el resultado no cuadra con lo que esperabas por el margen teórico.
  • Hay productos que vendes mucho y nadie sabe si de verdad ganan dinero.

Lo que te cuesta

Si no conoces el coste real, pones mal los precios: en unos productos te dejas margen y en otros vendes por debajo de lo que te cuesta sin darte cuenta. Lo peor es que los productos que pierden dinero suelen ser los que más se venden, precisamente porque su precio es bajo. También negocias a ciegas con clientes grandes y no sabes qué mejora en planta te ahorraría más.

Un cálculo sencillo

Un producto que vendes a 4 € con un coste teórico de 3 €, pero cuya merma y horas reales lo suben a 3,60 €: pierdes 0,60 € por unidad; con 40.000 unidades al año son 24.000 € de margen que creías tener.

Calcula el tuyo con la calculadora de horas perdidas

Las opciones, con honestidad

Tres caminos. El software a medida es solo uno de ellos, y no siempre el bueno.

Opción 1

Ordenar el proceso, sin software

Un escandallo por producto con las cantidades reales de cada ingrediente o material, precios de compra actualizados cada trimestre, un registro sencillo por lote de lo que entra, lo que sale y cuántas horas se dedican, y una revisión trimestral de los diez productos que más facturan. Es trabajo, pero no cuesta dinero.

Opción 2

Una herramienta estándar

  • Odoo Fabricación (listas de materiales y órdenes de producción). Calcula costes a partir de listas de materiales y registra órdenes de fabricación. Funciona si tu proceso es bastante estándar y alguien registra con rigor en planta.
  • a3ERP o Sage 200 con módulo de producción. Si ya los usas para la contabilidad, su módulo de producción da un coste por artículo. Suele necesitar implantación del distribuidor y encaja peor con mermas variables.
  • Un escandallo en Excel bien mantenido. Para un catálogo corto y un proceso estable, una hoja con ingredientes, cantidades y precios actualizados ya te dice si un precio tiene sentido.

Opción 3

Una herramienta a medida

Un control de producción propio en el que los operarios registran desde una tablet los consumos reales, el producto terminado, las horas y los paros de cada lote, y el sistema calcula el coste real por lote y por producto con los precios de compra del momento. Compensa cuando las mermas varían mucho, fabricas muchas referencias o necesitas defender precios frente a clientes grandes.

Tres números que casi nadie tiene

Para saber cuánto cuesta fabricar algo necesitas tres cosas: cuánta materia prima se consume de verdad, cuánto tiempo de personas y máquinas lleva, y a qué precio compraste esa materia prima. En muchas fábricas pequeñas solo existe el primero, y en su versión teórica: la receta o la lista de materiales. Las mermas, los reprocesos, el tiempo de limpieza entre lotes o la subida del aceite del último trimestre no están en ninguna parte.

No es dejadez. El escandallo se hizo cuando se lanzó el producto, funcionó durante años y nadie ha tenido tiempo de revisarlo. Mientras tanto, los precios de compra se han movido y la planta ha cambiado de forma de trabajar.

Empieza por los diez que más facturan

No intentes calcular todo el catálogo a la vez. Coge los diez productos que más facturan y haz esto:

  1. Actualiza los precios de compra con las facturas de los últimos tres meses.
  2. Mide la merma real de algunos lotes: lo que entra frente a lo que sale.
  3. Apunta las horas de las personas y de las máquinas en esos mismos lotes.
  4. Compara el coste real con el precio de venta y con el escandallo antiguo.

Si todo esto hoy vive en un Excel que nadie más sabe tocar, el test del Excel te dice en cinco minutos si esa hoja aguanta o ya es un riesgo.

Lo que sale de ahí

Casi siempre aparece algo: un producto estrella con un margen mucho menor del que creías, una merma que se dispara en un turno concreto, un cliente grande al que le vendes por debajo del coste. A partir de ahí las decisiones son de negocio: subir precio, cambiar receta, renegociar o dejar de fabricar algo. Si cada turno produce distinto porque el método está en la cabeza de una persona, el coste también varía; lo tratamos en la receta que solo sabe una persona.

Cuando medir a mano ya no da más de sí

La medición manual sirve para abrir los ojos, pero cuesta mantenerla. Cuando quieres el coste real de cada lote, siempre y de todo el catálogo, el registro tiene que hacerse en planta y en el momento. Ese mismo registro sirve para la trazabilidad por lote, así que resuelves dos problemas con un solo gesto de los operarios.

En la página de control de producción tienes qué incluye un sistema propio y cómo se implanta en planta. Si eres un fabricante de alimentación, en fabricantes de alimentación verás los casos más habituales del sector. Y si quieres dar el paso, pide tu presupuesto contándonos con tus palabras cómo registráis hoy la producción; te preparamos una propuesta para tu caso.

Cómo sería una herramienta a medida para esto

Plazo habitual de desarrollo: 8–16 semanas.

Consumo real por lote

Lo que de verdad se usó de cada materia prima, registrado en planta, no lo que dice la receta.

Horas y paros en cada orden

Quién trabajó en cada lote, cuánto tiempo y cuánto estuvo parada la máquina, sin hojas de papel.

Precios de compra al día

El coste usa el precio de la última compra o el precio medio, según lo que decidas, y se actualiza solo.

Coste teórico frente a coste real

Cada producto muestra la diferencia entre lo que debería costar y lo que ha costado, para ver dónde se va el dinero.

Margen por producto y por cliente

Con el coste real y tus precios de venta, ves qué productos y qué clientes te dejan margen de verdad.

Trazabilidad de paso

El mismo registro deja cada lote vinculado a sus materias primas, útil ante una inspección o una reclamación.

Un ejemplo

Ejemplo ilustrativo

Un fabricante de platos preparados que vende a cadenas de restauración

El precio de cada plato salía de un escandallo de hace dos años. Actualizaron los precios de compra y midieron a mano durante un mes los cinco platos que más vendían: en dos de ellos la merma real de la carne era mucho mayor de lo previsto y el margen, casi nulo. Subieron precio en uno y cambiaron el proceso del otro. Mantener la medición a mano con todo el catálogo no era viable, así que el siguiente paso fue registrar consumos y horas por lote en tablets en la línea.

Preguntas frecuentes

Caso por caso: influyen las líneas de fabricación, el número de referencias y las conexiones con tu programa de gestión. Pide tu presupuesto explicándonos cómo producís hoy y qué quieres saber de cada lote, y lo preparamos a mano.

El escandallo es lo que debería costar según la receta y los precios. El coste real incluye lo que pasa de verdad: mermas, reprocesos, horas extra y paros. La diferencia entre ambos es donde suele estar el margen perdido.

Hay varios criterios razonables, como por horas de producción o por kilos fabricados. Lo importante es elegir uno, aplicarlo siempre igual y revisarlo con tu asesor. El sistema solo aplica la regla que tú decidas.

Registrando lo mínimo y en el momento: un toque para empezar el lote, pesar y confirmar consumos, otro para cerrarlo. Si apuntar lleva más de un minuto, no se hará.

Mide tu caso antes de decidir

Pon tus números y mira cuánto te cuesta al año.

Actualizado en septiembre de 2026

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