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Producción

La trazabilidad la llevamos en papel y la inspección nos pilla: cómo tenerla lista para la próxima visita

Falla porque los datos de cada lote quedan repartidos entre albaranes, cuadernos de producción y hojas de salida, y reconstruir un lote exige buscar papel a papel. Se ordena de tres maneras: un registro único con reglas claras, un programa estándar con gestión de lotes o una herramienta de producción propia, que suele estar lista en 8–16 semanas.

Tengo un obrador con 12 personas y la trazabilidad la apuntamos en un cuaderno; en la última inspección tardamos casi una tarde en decir de dónde venía la harina de un lote de magdalenas y nos lo anotaron. ¿Cómo lo organizo sin volverme loco?

Primero, que cada dato se apunte una sola vez y en el momento: al recibir, el lote del proveedor; al producir, qué lotes de ingredientes entran en cada hornada; al vender a clientes profesionales, qué lote se lleva cada uno. Una hoja de cálculo bien diseñada o nuestra plantilla gratuita sirve para empezar. Si aun así tardas más de unos minutos en seguir un lote, o dependes de que la misma persona lo rellene siempre, toca pasar a un programa con lotes o a una herramienta de producción hecha para tu obrador.

¿Qué me pide exactamente la ley sobre trazabilidad de alimentos?

La norma europea de referencia es el Reglamento (CE) 178/2002, que obliga a poder seguir el rastro de cada lote de alimento. Los detalles de cómo lo comprueba la inspección en tu comunidad y para tu actividad concreta conviene que te los confirme tu consultor de seguridad alimentaria o el propio servicio de inspección; aquí nos centramos en cómo tener los datos a mano.

¿Te pasa esto?

  • Cuando te piden el origen de un lote, alguien tiene que ir al archivo y revisar albaranes uno por uno.
  • El cuaderno de producción tiene huecos los días de más trabajo, justo cuando más se produce.
  • Los lotes de proveedor se apuntan a veces, y otras veces solo se guarda el albarán grapado.
  • No sabrías decir en menos de una hora a qué clientes vendiste un lote concreto.
  • Cada turno apunta los lotes a su manera y la letra de algunos es imposible de leer.
  • Si el proveedor avisa de una alerta sobre un ingrediente, no sabes qué producción retirar y retiras de más.
  • La persona que entiende el sistema de papel es una sola, y cuando falta nadie lo encuentra.

Lo que te cuesta

El coste visible es la sanción o el requerimiento de la inspección, pero no es el más frecuente. Lo que pagas cada semana son las horas de rellenar y archivar papeles, las horas de buscar cuando alguien pregunta, y el producto que tiras de más cuando hay una alerta porque no sabes acotar qué lotes están afectados. Pon precio a esas tres cosas antes de decidir.

Un cálculo sencillo

30 minutos al día de apuntar y archivar × 22 días × 18 €/hora = 198 € al mes. Súmale una retirada al año en la que tiras 1.500 € de producto porque no puedes acotar el lote: más de 3.800 € al año, sin contar la inspección.

Calcula el tuyo con la calculadora de horas perdidas

Las opciones, con honestidad

Tres caminos. El software a medida es solo uno de ellos, y no siempre el bueno.

Opción 1

Ordenar el proceso, sin software

Un único registro por lote con tres momentos fijos (recepción, producción y salida), un código de lote propio que se escribe en cada bandeja o caja, y una persona que revisa cada viernes que no falte nada. Nuestra plantilla gratuita de hoja de trazabilidad sigue esa lógica. No cuesta dinero y en un obrador pequeño puede ser suficiente.

Opción 2

Una herramienta estándar

  • Excel o Google Sheets con una plantilla de lotes. Vale si produces pocas referencias, una sola persona lo rellena y buscar un lote con filtros te lleva pocos minutos. Se rompe cuando varias personas escriben a la vez o se olvidan de pasarlo del papel.
  • Odoo (Inventario y Fabricación con lotes). Encaja si ya usas Odoo o vas a implantarlo y tus recetas y lotes siguen su lógica estándar. Pide tiempo de configuración y que el equipo de obrador registre en pantalla.
  • a3ERP o Sage 200 con gestión de lotes. Si tu programa de gestión ya tiene lotes y caducidades, activar esa parte puede bastar para compras y ventas. Suele quedarse corto en el paso intermedio: qué lotes de ingredientes acabaron en cada hornada.

Opción 3

Una herramienta a medida

Una herramienta de producción propia con pantallas pensadas para quien trabaja con las manos en la masa: escanear el lote al recibir, marcar los ingredientes de cada hornada con dos toques y etiquetar la salida. Compensa cuando tienes muchas recetas, varios turnos, clientes profesionales que te exigen trazabilidad o una inspección que ya te ha dado un aviso.

Por qué el papel aguanta hasta que no aguanta

En un obrador o una pequeña fábrica, la trazabilidad casi siempre nace como una obligación que se cumple con lo que hay a mano: un cuaderno en la mesa de trabajo, los albaranes del proveedor en una carpeta y alguna libreta para las salidas a clientes. Mientras produces pocas referencias y lo lleva la misma persona, se puede reconstruir un lote con paciencia.

Lo que rompe el sistema no es la mala voluntad, es el volumen. Entra un segundo turno, aumentan las recetas, empiezas a servir a hostelería o a una cadena que te pide lotes en cada entrega, y de repente cada dato vive en un sitio distinto. El día que alguien pregunta por un lote concreto, la respuesta depende de encontrar tres papeles diferentes y de que los tres estén completos.

La norma de fondo es el Reglamento (CE) 178/2002, la regla europea que obliga a poder rastrear cada lote de alimento. No hace falta memorizarla para ver el problema: si tardas horas en contestar, tu sistema no está haciendo su trabajo.

Cómo saber cuánto te está costando

Haz una prueba sencilla esta semana. Elige al azar un lote de hace un mes y cronometra cuánto tardas en responder dos preguntas: de qué lotes de materia prima salió y a quién se lo vendiste. Si lo tienes en diez minutos, vas bien. Si pasa de una hora, o alguna parte no aparece, ya sabes dónde está el agujero.

Para ponerle cifra a las horas que se van en apuntar, archivar y buscar, usa la calculadora de horas perdidas. Te da un número anual con el que comparar cualquier opción.

Ordenarlo en tres pasos, de menos a más

1. Arreglar el registro antes que la herramienta. Define un código de lote propio, decide en qué tres momentos se apunta y quién lo revisa. Si quieres una base, la plantilla de hoja de trazabilidad trae ya las tres hojas: entradas, producción y salidas. Muchas veces el problema es de proceso y de hábitos más que de software, y ordenar esos hábitos es lo primero.

2. Usar lo que ya tienes. Si tu programa de gestión tiene gestión de lotes, actívala al menos para compras y ventas. Te quedará el hueco de la producción, pero habrás cerrado dos de los tres frentes.

3. Construir una herramienta para tu obrador. Cuando el registro depende de que alguien teclee en una oficina lo que se apuntó a mano en el obrador, el error está garantizado. Una herramienta de control de producción pone el registro donde se trabaja, en una tablet junto a la amasadora o la línea.

Qué cambia cuando el lote se registra en el momento

La diferencia principal no es la pantalla, es el momento. Cuando el lote se registra al recibir, al producir y al salir, la trazabilidad deja de ser una tarea de archivo que se hace al final del día y pasa a ser un efecto secundario del trabajo normal. Y cuando llega una alerta de un proveedor, puedes retirar solo lo afectado en lugar de vaciar la cámara por si acaso.

Si trabajas en un obrador, en la guía para llevar la trazabilidad del obrador sin papel tienes el paso a paso con más detalle. Y si ya tienes claro que necesitas algo propio, pide tu presupuesto: explícanos con tus palabras cómo produces y dónde se pierde hoy la pista de un lote, y te preparamos la propuesta a mano.

Cómo sería una herramienta a medida para esto

Plazo habitual de desarrollo: 8–16 semanas.

Recepción con lote del proveedor

Al llegar la mercancía se escanea o se teclea el lote y la caducidad. Queda ligado al albarán sin grapas ni archivadores.

Hoja de producción en tablet

El obrador elige la receta y confirma los lotes de cada ingrediente que usa. La tablet sugiere el lote que toca por fecha.

Etiqueta con lote propio

Cada hornada o tanda sale con su código impreso, que es el que viaja hasta la tienda o el cliente.

Búsqueda de un lote en segundos

Escribes el lote y ves hacia atrás (qué ingredientes y de qué proveedor) y hacia delante (a qué clientes y tiendas fue).

Informe listo para la inspección

Un documento con todo el recorrido de un lote que puedes imprimir o enviar en el momento.

Aviso de huecos

Si una producción se cierra sin lotes asignados, el sistema lo marca ese mismo día y no tres meses después.

Un ejemplo

Ejemplo ilustrativo

Un obrador con dos turnos y reparto a cafeterías

El turno de noche apunta en un cuaderno los ingredientes de cada masa, y el de mañana, en otro distinto. En una visita, la inspección pide el origen de la mantequilla de un lote de croissants servido a una cafetería y tardan dos horas en encontrarlo. Primero unifican el registro en una sola hoja por día con un código de lote por bandeja. Funciona mejor, pero las hojas siguen incompletas los sábados. El siguiente paso es registrar los lotes en una tablet junto a la amasadora y etiquetar cada bandeja al salir del horno.

Preguntas frecuentes

Se presupuesta según tu caso, normalmente como parte de una herramienta de control de producción: influyen las recetas, los turnos y las conexiones con tu programa de gestión. El plazo habitual es de 8–16 semanas. Pide tu presupuesto contándonos cómo registras hoy los lotes.

Solo si se lo pones fácil: botones grandes, pocos pasos, escáner de códigos y la tablet en un soporte donde se trabaja. Si registrar cuesta más que apuntar en el cuaderno, volverán al cuaderno.

No. Lo razonable es empezar por el punto donde más se pierde la pista, normalmente la producción, y mantener el papel en paralelo unas semanas hasta que el equipo confíe en el nuevo registro.

Sí, el planteamiento es el mismo: cada lote tiene un origen y un destino. Lo que cambia es el número de pantallas, usuarios y puntos de registro.

Mide tu caso antes de decidir

Pon tus números y mira cuánto te cuesta al año.

Actualizado en septiembre de 2026

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