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Fallas, fiestas y eventos · TPV a medida

TPV a medida para fallas, fiestas y eventos

Un TPV a medida para una falla o una fiesta cobra en varias barras a la vez con voluntarios que nunca han usado una caja, separa efectivo, tarjeta y saldo de pulsera y da el cierre de cada barra al momento. Se construye en 6–10 semanas. Si solo montas una barra, un TPV con datáfono del mercado suele bastar.

Somos la junta de una falla con carpa y tres barras durante la semana fallera. Queremos seguir aceptando efectivo porque mucha gente mayor paga así, pero saber qué vende cada barra y cerrar la caja sin estar hasta las cinco de la mañana. ¿Nos compensa un TPV propio o nos vale uno normal?

Si con un TPV del mercado puedes tener las tres barras en la misma cuenta, con cierre por barra y un datáfono en cada una, empieza por ahí: es lo más sencillo. Un TPV propio compensa cuando necesitas precio de fallero y de invitado, cobrar también con la pulsera de la falla, cambiar voluntarios cada turno sin configurar nada y conservar los datos de un año para el siguiente. En ese caso se construye en 6–10 semanas, y conviene empezar con el otoño.

Los problemas que vemos hoy en fallas, fiestas y eventos

La caja cambia de manos cada turno

El voluntario de las diez le pasa la caja al de las doce sin contarla. Cuando al final falta dinero, no hay forma de saber en qué turno se descuadró.

Precio de fallero y precio de invitado

El fallero paga menos, el invitado paga el precio completo y en la cena de hermandad hay una tarifa distinta. Aplicarlo a ojo en plena noche es imposible.

Los barriles no se cruzan con las ventas

Sabes cuántos barriles y cajas de refresco se han pedido, pero no cuántas cañas se han vendido. La diferencia entre lo que salió del almacén y lo que se cobró nadie la calcula.

Cada año se empieza de cero

El TPV se lo presta el bar de un fallero o se alquila para la semana. Al acabar, los precios, los productos y las ventas se van con él y el año siguiente nadie recuerda qué funcionó.

Qué construiríamos

Pantalla de barra con los productos justos

Caña, cubata, refresco, agua, bocadillo. Doce o quince botones grandes con precio, en el orden en que se piden. Nada más que el voluntario tenga que buscar.

Turnos con nombre y recuento

Cada voluntario abre su turno y lo cierra contando. La comisión ve el descuadre de cada turno, no solo el de la noche.

Cobro mixto: efectivo, tarjeta y pulsera

El mismo TPV cobra en efectivo, pasa el importe al datáfono o descuenta del saldo de la pulsera NFC de la falla, si la tenéis.

Tarifas por tipo de persona y por acto

Precio de fallero, de invitado y de cena, elegidos con un toque o aplicados solos al leer la pulsera del fallero.

Cierre por barra en directo

El tesorero ve desde el móvil lo vendido en cada barra, por hora y por forma de pago, mientras la fiesta sigue.

Barriles y cajas contra ventas

Cada caña vendida descuenta del barril que está pinchado. Cuando la cifra no cuadra, se ve esa misma noche y no al hacer cuentas en abril.

Comandas a la cocina de la carpa

Bocadillos y raciones se cobran en la barra y salen impresos en la cocina, sin papelitos ni gritos.

Sigue cobrando si cae la cobertura

En una carpa o una calle cortada la señal falla. El TPV guarda las ventas y las sincroniza al volver la conexión.

Reutilizable cada año

Productos, precios y voluntarios se guardan para el ejercicio siguiente, y puedes comparar lo que vendió cada barra año contra año.

Con qué se conecta

Lo que ya usas se queda. La herramienta nueva se conecta a ello.

  • Pulseras NFC y sistema de pagos de la falla
  • Datáfonos
  • Móviles o tablets Android
  • Impresoras térmicas para tickets y comandas
  • Excel o Google Sheets para el censo y el cierre
  • Holded, A3 o Sage para la contabilidad de la asociación

La barra de una fiesta tiene sus propias reglas

Un bar trabaja todos los días con la misma gente. La barra de una falla o de una comisión de fiestas trabaja cinco noches al año con voluntarios que rotan, picos de cien pedidos en diez minutos y precios que dependen de quién pide. Por eso los TPV de hostelería se quedan grandes y los de datáfono se quedan cortos. Uno tiene mesas, cartas y comandas que nadie usa; el otro no distingue entre fallero e invitado ni te dice qué turno descuadró.

Un TPV a medida para fiestas se diseña al revés: se parte de la barra a la una de la madrugada, con cola, ruido y un voluntario que llegó hace diez minutos. Si funciona ahí, funciona en cualquier otro momento del año.

Qué problema resuelve y cuál no

Un TPV ordena el cobro: quién cobró, cuánto y cómo. Lo que no hace por sí solo es quitar el efectivo. Si el dinero en metálico sigue entrando por la barra, habrá que contarlo al cerrar; la diferencia es que sabrás cuánto debería haber en cada caja. Tienes el problema completo, con opciones sin software, en el efectivo de la fiesta no cuadra.

Si lo que quieres es que en la barra no se toque dinero, la pieza son las pulseras con saldo. Las explicamos para comisiones en pulseras NFC para fallas y en detalle en entradas, pagos y control de acceso para fiestas. El TPV y las pulseras se pueden combinar: la misma pantalla cobra en efectivo, con tarjeta o con la pulsera.

Un detalle práctico: el hardware. Una tablet o un móvil Android por barra, un datáfono y una impresora térmica para la cocina suelen ser suficientes. Si algún fallero tiene equipos que se puedan aprovechar, se revisan antes de preparar el presupuesto. Lo que no conviene es estrenar dispositivos la primera noche: se prueban en la presentación o en una cena.

Tres decisiones antes de pedir presupuesto

  1. Cuántas barras y cuántos puntos de cobro. Incluye la cocina de la carpa y la mesa de recargas o de tiques si la hay.
  2. Qué tarifas existen. Fallero, invitado, infantil, cena. Cada regla se programa y se prueba.
  3. Qué pasa con la facturación. Verifactu llega en 2027 para los TPV; si os afecta depende de la situación fiscal de la asociación. La guía sobre Verifactu y el TPV te sirve para llevar las preguntas a la gestoría.

Calendario y cómo empezar

El TPV para fiestas se construye en 6–10 semanas y se reutiliza cada año, con los productos, las tarifas y las ventas del ejercicio anterior a mano. La fecha de la fiesta no se mueve, así que la prueba en un acto pequeño tiene que estar en el calendario desde el principio. Tienes el resto de opciones en software para fallas, fiestas y eventos.

Con esas tres decisiones sobre la mesa, pedid vuestro presupuesto. Explicadnos cómo son vuestras barras, quién las atiende y qué os gustaría saber al cerrar cada noche; la comisión recibirá una propuesta preparada para vuestra fiesta.

Un ejemplo

Proyecto real

Pagos con pulsera NFC en las barras de una falla

Estamos implantando en una falla un sistema de pulseras NFC: falleros e invitados pagan en las barras acercando la pulsera, recargan saldo con tarjeta y pasan el control de acceso con ella. El cobro en barra es la parte que hace de TPV. Es un proyecto en curso y publicaremos las cifras cuando haya pasado el evento.

Cuándo NO necesitas software a medida

No siempre hace falta construir. Si alguno de estos casos es el tuyo, ahórrate el proyecto.

SumUp o Zettle con un móvil en cada barra

Si montas una o dos barras, con un único precio y te basta con aceptar tarjeta y ver el total del día, un TPV de datáfono con comisión por venta lo resuelve sin desarrollo.

Una caja central que vende tiques

Si lo que quieres es sacar el efectivo de las barras en una fiesta pequeña, vender tiques de consumición en una sola caja con datáfono lo concentra todo en un punto.

El TPV de hostelería de un fallero con bar

Si alguien de la comisión tiene un TPV de hostelería y puede daros de alta una cuenta propia con vuestros productos, os sirve para una semana sin invertir nada.

Preguntas frecuentes

Cuántas barras abrís, si queréis cobrar con pulseras NFC, si hay comandas a la cocina y si os interesa el control de barriles. La junta nos lo explica con sus palabras y preparamos el presupuesto a mano, incluyendo qué equipos os convienen o cuáles podéis aprovechar.

Depende de cómo tribute la asociación y de si emite facturas. Consúltalo con vuestra gestoría antes de elegir TPV. Si os aplica, el TPV que construyamos cumplirá Verifactu o facturará mediante un programa certificado.

No es una elección excluyente. El TPV es la pantalla de la barra; la pulsera es una forma de pago. Si queréis quitar el efectivo del todo, las pulseras. Si queréis seguir cobrando en efectivo y tarjeta pero con control, basta con el TPV, y se pueden unir después.

El desarrollo lleva 6–10 semanas. Súmale una prueba en una cena o en la presentación, y cuenta hacia atrás desde la semana grande. Para marzo, lo razonable es hablarlo en otoño.

Sí. El mismo TPV cobra en las cenas, en la presentación, en la paella del concurso o en cualquier acto del casal, y los datos quedan juntos.

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Lo estudiamos contigo y te preparamos un presupuesto a medida, sin compromiso.

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Actualizado en septiembre de 2026

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