Punto de venta y eventos
Nuestro TPV no hace lo que necesita mi negocio: cómo decidir entre configurarlo, cambiarlo o hacer uno propio
Suele pasar porque un TPV estándar está pensado para el negocio medio, y lo que te hace distinto (encargos, varias tiendas, precios por cliente, producción propia) se queda fuera y se tapa con papel y Excel. Hay tres salidas: exprimir su configuración, pasar a otro TPV estándar o hacer uno propio, que se construye en 6–10 semanas.
Tengo una panadería con obrador y tres tiendas; el TPV que usamos cobra bien, pero los encargos de tartas los apuntamos en una libreta, cada tienda tiene precios algo distintos y al final del día no sé qué tengo que hornear mañana. Me dicen que cambie de TPV, pero todos los que miro hacen lo mismo. ¿Qué hago?
Haz una lista de lo que tu TPV no hace y, al lado, cómo lo resuelves hoy (libreta, Excel, WhatsApp). Pregunta a tu proveedor actual, punto por punto, si se puede configurar; a veces sí. Luego enseña esa lista a otros dos proveedores estándar de panadería. Si ninguno cubre los encargos con fecha, los precios por tienda y la previsión de producción sin apaños, es la señal de que tu forma de trabajar no cabe en un producto pensado para todos. Ahí un TPV propio tiene sentido, y aprovecha que en 2027 tendrás que cumplir Verifactu de todas formas.
¿Te pasa esto?
- Al lado del TPV hay una libreta, un Excel o un grupo de WhatsApp donde se apunta lo que el programa no recoge.
- Cada tienda o punto de venta trabaja un poco distinto y el TPV obliga a hacerlo todo igual.
- Para saber qué se vendió ayer por producto o por tienda, alguien exporta datos y los cruza a mano.
- Has pedido a tu proveedor la misma mejora varias veces y la respuesta es que no está prevista.
- Pagas módulos o licencias que no usas para conseguir una función que necesitas.
- No tienes claro si tu TPV actual estará adaptado a Verifactu a tiempo.
Lo que te cuesta
Un TPV que no encaja no suele fallar de golpe: cuesta un poco cada día. Horas pasando datos del papel al Excel, encargos que se pierden, errores de precio entre tiendas y decisiones tomadas sin datos porque sacarlos es un trabajo. A eso se suma lo que pagas por el TPV en licencias y módulos. Cuenta las horas de apaños y los errores de un mes.
Un cálculo sencillo
45 minutos al día pasando encargos y ventas a un Excel × 360 días = 270 horas al año; a 18 € la hora, casi 5.000 €. Añade 2 encargos perdidos al mes × 60 € = 1.440 € al año.
Calcula el tuyo con la calculadora de horas perdidasLas opciones, con honestidad
Tres caminos. El software a medida es solo uno de ellos, y no siempre el bueno.
Opción 1
Ordenar el proceso, sin software
Escribir en una lista todo lo que el TPV no hace y cómo se resuelve hoy. Revisar con el proveedor si alguna cosa se puede configurar, porque muchos TPV hacen más de lo que se usa. Unificar los apaños en una sola hoja en lugar de varias libretas. Es gratis y, aunque no arregle nada, te da la lista con la que comparar cualquier alternativa.
Opción 2
Una herramienta estándar
- HioPOS o Revo. Para hostelería y comercio con una forma de vender estándar, bien configurados cubren mesas, comanderas, familias de producto y varios locales. Si tu problema era de configuración, puede que baste con cambiar a uno de ellos.
- Odoo TPV. Si ya usas Odoo o vas a implantarlo, su TPV comparte datos con ventas, stock y facturación. Encaja cuando aceptas su forma de trabajar y tienes quien lo implante.
- Software sectorial (panaderías, tiendas de moda, ferreterías). Los TPV hechos para un sector concreto traen funciones que uno genérico no tiene. Compensa probarlos antes de construir, siempre con tu lista de necesidades delante.
Opción 3
Una herramienta a medida
Un TPV propio que sigue tu forma de vender: encargos con fecha y anticipo, precios por tienda o por cliente, producción de mañana a partir de las ventas de hoy y todas las tiendas sobre los mismos datos. Funciona en el hardware habitual y se construye cumpliendo Verifactu. Compensa cuando la lista de apaños es larga y ningún estándar la cubre.
El TPV no tiene la culpa
Un TPV estándar hace lo que hacen la mayoría de negocios: cobrar, sacar tickets, llevar familias de productos y cerrar caja. Si vendes así, funciona. El problema empieza con lo que te diferencia: los encargos para el sábado, las tres tiendas con precios distintos, los clientes con tarifa propia o la producción que depende de lo que se vendió ayer. Nada de eso está en el diseño de un producto pensado para miles de negocios, así que lo resuelves fuera: en una libreta junto a la caja, en un Excel que alguien actualiza por la noche o en un grupo de WhatsApp entre tiendas.
Primero, la lista
Antes de hablar con ningún proveedor, escribe dos columnas: lo que el TPV no hace y cómo lo resuelves hoy. Esa lista es la herramienta más útil de todo el proceso. Con ella puedes:
- Preguntar a tu proveedor actual punto por punto qué se puede configurar. A veces la función existe y nadie la activó.
- Comparar otros TPV estándar con criterio, en lugar de mirar demos que enseñan lo que ya tienes.
- Pedir presupuesto de uno propio sabiendo exactamente qué tiene que hacer.
Si la lista tiene dos o tres cosas y alguna se resuelve configurando, no necesitas cambiar. Si es larga y lo que falta es precisamente cómo vendes, sí.
Verifactu: el momento de decidir
En 2027 todos los programas de facturación y TPV tendrán que cumplir Verifactu: desde el 1 de enero para quienes pagan Impuesto sobre Sociedades y desde el 1 de julio para autónomos y el resto. Eso obliga a revisar el TPV de todas formas, así que es buen momento para decidir si seguir, cambiar o construir. Lo tienes explicado en la guía de Verifactu para TPV, y con la lista de comprobación de Verifactu puedes revisar el tuyo en diez minutos.
Cuando lo que te hace distinto no cabe
Un obrador con varias tiendas no encontraba ningún software de panadería estándar que encajara con su forma de trabajar. Le hicimos un TPV web y una app Android para sus tablets HioPOS e impresoras térmicas. Es un ejemplo de lo que hay detrás de un TPV a medida: no se trata de reinventar el cobro, sino de meter dentro lo que hoy está en la libreta. Si tienes un obrador, mira el detalle en TPV para obradores y panaderías; si tu problema es la velocidad en la hora punta, en colas en caja o en la barra.
Para saber si compensa en tu caso, pon al lado las horas de apaños que calculaste con tu lista: esa cifra es la que manda. Un TPV propio se construye en 6–10 semanas, con pruebas en tus tiendas antes de estrenarlo.
Si quieres valorarlo para tu negocio, pide tu presupuesto: cuéntanos con tus palabras cómo vendes y qué se queda hoy fuera del TPV, y preparamos la propuesta con calma.
Cómo sería una herramienta a medida para esto
Plazo habitual de desarrollo: 6–10 semanas.
Encargos con fecha y anticipo
El pedido de una tarta o un catering se registra en el TPV con fecha de entrega, anticipo y notas, y aparece en la tienda y en el obrador.
Varias tiendas, un solo sistema
Cada tienda con sus precios y su caja, y el cierre de todas en la misma pantalla.
Informes que usas de verdad
Ventas por producto, franja y tienda sin exportar nada, pensadas para las decisiones que tomas cada semana.
Tu hardware de siempre
Tablets Android, impresoras térmicas y cajones portamonedas habituales, sin cambiar todo el mostrador.
Verifactu desde el principio
Los tickets y facturas se generan cumpliendo el reglamento, sin depender de que un proveedor externo se adapte.
Un ejemplo
Proyecto real
Un obrador con varias tiendas que no encajaba en el software estándar
Ningún software de panadería estándar se adaptaba a cómo trabaja este obrador con varias tiendas. La solución fue un TPV propio: una versión web y una app Android sobre tablets HioPOS, con impresoras térmicas.
Preguntas frecuentes
Se presupuesta según tu caso: número de tiendas, encargos, tarifas y conexiones con tu facturación. El plazo habitual es de 6–10 semanas e incluye diseño, pruebas con tu equipo y formación. Pide tu presupuesto con tu lista de lo que el TPV actual no hace y te preparamos una propuesta.
Solo si tu proveedor no se adapta. Es obligatorio desde el 1 de enero de 2027 para las sociedades y desde el 1 de julio de 2027 para autónomos. Pregunta a tu proveedor por escrito cuándo estará listo.
Normalmente sí. Tablets Android e impresoras térmicas habituales sirven; se revisa al principio del proyecto.
Los cambios se piden directamente al equipo que lo construyó y lo sigue cuidando, sin esperar a que un fabricante lo incluya en su hoja de ruta.
Mide tu caso antes de decidir
Pon tus números y mira cuánto te cuesta al año.
La solución, en detalle
Actualizado en septiembre de 2026