Hostelería y catering · Pedidos B2B
App de pedidos B2B para hostelería y catering
En hostelería, una app de pedidos B2B sirve para dos cosas: que tus locales pidan a la cocina central antes de una hora fija, y que empresas, colegios o residencias te encarguen su catering con comensales y alergias por escrito. Se construye en 6–12 semanas, empezando por el grupo de clientes o locales que más pide.
Llevo un catering que sirve comida diaria a dos colegios y a cuatro empresas, más eventos sueltos. Cada cliente me manda el número de comensales y las alergias por email o WhatsApp, a veces el mismo día, y más de una vez hemos cocinado para menos gente de la que vino. ¿Qué me recomiendas?
Fija una hora de corte para cada cliente y un único sitio donde confirmar comensales, dietas y alergias; con seis clientes, un formulario compartido por cliente puede servir para empezar. Si quieres que cada uno vea su menú de la semana, cambie comensales hasta la hora de corte y que cocina reciba la suma por plato y por dieta sin copiar nada, una app de pedidos para tus clientes de catering es el siguiente paso, y está lista en 6–12 semanas.
Tengo tres restaurantes y una cocina central que hace salsas, bases y postres. Los encargados piden por teléfono o dejando una hoja, y la central siempre produce de más por si acaso. ¿Me sirve una app de pedidos interna?
Sí, es el mismo tipo de herramienta usada hacia dentro. Cada encargado pide desde una tablet con el catálogo de la central antes de una hora fija, y la central ve la suma por elaboración. Si las cantidades son estables, una hoja compartida con hora de corte puede bastar unas semanas; si no, la app es el paso siguiente.
Los problemas que vemos hoy en hostelería y catering
Comensales que cambian a última hora
La empresa confirma 40 menús el lunes y el miércoles aparecen 52 personas. O el colegio avisa de una excursión por un email que nadie en cocina ha leído. Se cocina con el número equivocado.
Alergias y dietas en un mensaje suelto
'Dos sin gluten, uno sin lactosa, un vegetariano' escrito en un WhatsApp de hace tres semanas. Si la cocina no lo tiene delante al emplatar, el riesgo es serio.
Los locales piden a la central por teléfono
Cada encargado llama cuando se acuerda. La central no tiene una lista cerrada a una hora fija, produce de más para cubrirse y lo que sobra acaba en la basura.
Presupuestos de eventos que se rehacen a mano
Un cliente de empresa pide la misma comida de trabajo de cada mes con pequeños cambios, y cada vez se prepara un presupuesto nuevo en un documento.
Qué construiríamos
Menú de la semana por cliente
Cada colegio, empresa o residencia ve su menú contratado de la semana, con los platos y el precio pactado por comensal.
Comensales editables hasta la hora de corte
El cliente ajusta el número por día hasta la hora acordada. Después queda bloqueado y cualquier cambio pasa por un aviso a la oficina.
Dietas y alérgenos por comensal o por grupo
Sin gluten, sin lactosa, vegetariano o alergias concretas quedan registrados en cada pedido y llegan a cocina junto a la cantidad de cada plato.
Pedido interno de los locales a la central
Catálogo de elaboraciones de la cocina central (salsas, fondos, postres, masas) con unidades de pedido y mínimos por local.
Hoja de producción para la cocina central
Al cerrar la hora de corte, la central recibe la suma por elaboración y por día, lista para planificar la producción.
Pedidos de eventos repetidos
El cliente de empresa repite la comida de trabajo del mes pasado, cambia comensales y fecha, y la oficina solo confirma.
Etiquetas y hoja de carga por cliente
Cada entrega sale con su etiqueta: cliente, comensales, dietas marcadas y hora de servicio. El repartidor sabe qué caja es de quién.
Facturación mensual por comensal servido
A final de mes, la factura de cada colegio o empresa sale de los comensales confirmados día a día y pasa a tu programa de contabilidad.
Con qué se conecta
Lo que ya usas se queda. La herramienta nueva se conecta a ello.
- Holded, A3 o Sage para la facturación mensual
- Control de producción o escandallos de la cocina central
- Gestión de almacén y compras a proveedores
- TPV de los restaurantes, para cruzar ventas con pedidos a la central
- Impresoras de etiquetas
- Email y WhatsApp Business para avisos de hora de corte
Dos apps de pedidos con el mismo esqueleto
En una distribuidora, la app de pedidos es para que los clientes compren producto. En hostelería y catering, los pedidos tienen otra forma. Hacia dentro, son los restaurantes del grupo pidiendo bases y postres a la cocina central. Hacia fuera, son empresas, colegios o residencias diciendo cuántas personas comen mañana y quién no puede tomar gluten. Cambia el catálogo, pero el esqueleto es el mismo: una lista única, una hora de corte y una suma que llega a cocina sin copiarla.
Los fundamentos (tarifas por cliente, repetir pedido, conexión con facturación) están en la página general de la app de pedidos B2B. Aquí nos centramos en lo que solo pasa en cocina.
Cuánto cuesta seguir pidiendo por mensajes
Haz la cuenta de una semana normal. Cuántos mensajes o llamadas recibe la oficina para confirmar comensales o pedidos a la central, cuánto tiempo lleva pasarlos a una hoja y cuántas veces se ha cocinado para un número equivocado. Si sirves comida diaria, una sola jornada con diez menús de más ya es dinero tirado, y una alergia mal transmitida es un riesgo que no se mide en euros. En pedidos por WhatsApp tienes la forma de calcularlo y lo que conviene probar antes de gastar nada.
Lo que la app tiene que hacer bien en cocina
Para que eso funcione, la hora de corte tiene que respetarse, las dietas tienen que viajar con cada pedido hasta la etiqueta de entrega y la cocina central tiene que recibir sumas, no mensajes. Si tus pedidos se sirven con reparto propio, ese mismo pedido puede generar la hoja de carga y la ruta, y cuando los clientes preguntan dónde está su pedido, la respuesta ya está en el sistema.
Temporada alta y trazabilidad
Diciembre con comidas de empresa, junio con fiestas de fin de curso y bodas: la temporada alta llega para todos a la vez. La app conviene tenerla probada con tus clientes habituales antes de esas fechas; la guía para preparar la temporada alta te ayuda a planificarlo. Y si registras los lotes de lo que sale de la cocina central, la lógica de la trazabilidad sin papel es la misma que en un obrador.
Plazo y primer paso
La app lleva 6–12 semanas de desarrollo, más un par de semanas de prueba con los clientes o locales de más confianza. Para ver cómo encaja con el TPV, el almacén o la producción, repasa software para hostelería y catering.
Si quieres avanzar, pide tu presupuesto. Cuéntanos cuántos clientes de catering o locales piden, cómo te llegan hoy los comensales y las alergias y qué necesita ver la cocina cada mañana; preparamos una propuesta a partir de eso.
Un ejemplo
Ejemplo ilustrativo
Catering de colectividades con clientes de empresa
Ejemplo ilustrativo. Un catering da de comer cada día a tres colegios y a media docena de empresas, y organiza eventos de empresa varias veces al mes. Hoy los comensales y las alergias llegan por email y mensajes, y una persona los pasa a una hoja cada mañana. Con la app, cada cliente confirma comensales y dietas hasta las 10:00 del día anterior, cocina recibe la suma por plato con las dietas marcadas y la factura mensual sale de lo confirmado.
Cuándo NO necesitas software a medida
No siempre hace falta construir. Si alguno de estos casos es el tuyo, ahórrate el proyecto.
Un formulario de Google por cliente y una hoja compartida
Con pocos clientes de catering y un menú fijo, un formulario de confirmación diaria que alimenta una hoja de Google Sheets ordena comensales y dietas sin coste.
Un software de gestión de catering del mercado
Si tus clientes son sobre todo eventos con presupuesto y no colectividades diarias, algunos programas de catering por suscripción ya traen portal de cliente. Pruébalos con dos o tres eventos reales.
Una hoja de pedido interna con hora de corte
Para que dos o tres locales pidan a la cocina central, una hoja compartida con una pestaña por local y una hora de cierre respetada puede bastar mientras el catálogo sea corto.
Preguntas frecuentes
A mano, cuando entendemos tu cocina. Un portal para que los locales pidan a la central es un proyecto más acotado; comensales editables, dietas, menús por cliente, eventos y facturación mensual conectada lo amplían. Cuéntanos con tus palabras quién te pide y cómo, y te enviamos una propuesta.
Si confirmar comensales les lleva menos que escribir un email, sí. Por eso la pantalla principal es el número del día con un botón para cambiarlo, y el resto queda a un toque. Arranca con los dos o tres clientes con los que tengas más confianza.
Cada dieta o alergia queda registrada en el pedido con quién la indicó y cuándo, y llega a cocina y a la etiqueta de la entrega. La app no sustituye tu protocolo de alérgenos: hace que la información llegue completa a quien cocina.
Sí. Son dos tipos de usuario sobre la misma base: los locales con el catálogo de la cocina central y los clientes externos con su menú y sus condiciones. Muchas veces se construye primero uno y después el otro.
El desarrollo lleva 6–12 semanas. Después, una o dos semanas de prueba con pocos clientes o con un solo local antes de abrirla a todos.
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Actualizado en septiembre de 2026